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Algunas Críticas y Recensiones Aparecidas: |
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Quien lo use empezará copiando, pero acabará elaborando
su propia oración porque estas son buenas andaderas. Revista "Alma
Mater", nº 4, Octubre de 1998. José María Rueda Alcántara, Biblioteca Básica del Creyente, Sociedad de Educación Atenas, Madrid, 1998.
El autor de esta obra se propone con ella contribuir a la nueva evangelización, según la llamada de Juan Pablo II a "un camino de auténtica conversión" en este tiempo próximo al tercer milenio. Este propósito se fundamenta en lo que Jesús nos dice en las parábolas evangélicas acerca de quién es Dios, cómo actúa, cómo vive, qué preocupaciones tiene. Si en la lectura del libro ‑como dice su autor‑ nos acompaña la gracia, pasaremos de la pregunta cargada de curiosidad: ¿Cómo eres, Dios?, a la admiración repleta de asombro: ¡Dios, cómo eres!. Las parábolas que se analizan son las de la oveja y la de la moneda perdida, la del hijo pródigo, la de los jornaleros de la viña, la de los talentos. Jesús, a través de las parábolas, nos dice "Dios es así", pero ocurre que, muchas veces, como dice el refrán chino: "Cuando el dedo del sabio señala a la luna, sólo los imbéciles se quedan mirando al dedo". Quedarnos en la simple narración de un hecho anecdótico, en "el dedo", nos impide mirar, desentrañar cómo nos dice Jesús que es Dios: como ese pastor, esa mujer, ese padre, ese señor y, también, de paso, cómo somos los hombres, cómo soy yo, porque "el Dios de Jesús no está nunca sin relacionarse con el hombre y, por eso, al mismo tiempo que nos indica cómo es Dios, nos dice cómo es el hombre para Dios" Sólo para incitar a la lectura de esta espléndida obra, me permito transcribir esta consideración que muestra la profundidad, la claridad y la sencillez con que José Mª Rueda nos ayuda a ver cómo es Dios: "En estas dos parábolas (la de la oveja y la de la moneda perdidas), convertirse es haber sido encontrado por Dios. (...). Ya, desde el comienzo, es necesario ver el lenguaje simbólico de la parábola: 1) Dios es así. 2) Yo, pecador, soy visto así por Dios. 3) La actitud de Dios para con el pecador es símbolo y ejemplo para la actitud que debe adoptar la comunidad cristiana ante el pecador. La comunidad cristiana a veces juzga severamente a los pecadores, como degenerados, indignos de ser cristianos y los cubre de ciertos desprecios, por ejemplo: a los divorciados vueltos a casar, a las mujeres abortistas, a los alcohólicos o drogadictos, etc. La doctrina es profunda, pero José Mª Rueda la expone con tanta convicción, con tanta claridad, con tanta lógica, ironía y sentido del humor que nos empuja a esa "conversión" que la nueva evangelización persigue. Esther Lacadena Calero |
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Revista "Ecclesia" en el número 2.910, correspondiente
al 12 de setiembre de 1998 De José María Rueda Alcántara es un libro de título tan sorprendente como significativo: "¿Cómo eres, Dios? ¡Dios, cómo eres!" (Ed. Atenas). Se trata de un acer camiento a Dios para conocerle profundamente a través, sobre todo, de algunas de las parábolas contenidas en los evangelios: de la oveja perdida, del hijo pródigo, de los jornaleros en la viña, de los talentos... Y se trata también de un reconocimiento de la grandeza de Dios, Padre misericordioso de quien el hombre puede fiarse. Miguel de Santiago |
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Revista "Educación
SJ", número 12, 12.Noviembre.1998 El título del libro es el interrogante fundamental de nuestra trayectoria, percibido con especial intensidad cuando se pisa la frontera del "más allá". La respuesta o comentario a la pregunta admite múltiples lecturas. Este libro sirve de fundamento para convivencias a alumnos y profesores; en él se recogen varias convivencias con sus esquemas, dadas por el autor a profesores en España y Latinoamérica.
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Ejercicios Espirituales de fin de semana. Para darlos y
hacerlos con jóvenes y adultos (Colección:
Recursos de Pastoral nº 26), Editorial CCS, Madrid 2001, 164 páginas Este libro está pensado para los laicos/as, religiosos/as,
sacerdotes, que se animan a acompañar a un grupo para hacer alguna clase
de Ejercicios Espirituales leves, o para los que quieren tener alguna
experiencia espiritual de encontrarse consigo mismo y con Dios en soledad.
Se trata de ayudar a los que quieren acompañar o hacer una experiencia
personal y profunda de la Buena Noticia de la salvación. Las instrucciones
sobre el modo de dar los Ejercicios van dirigidas principalmente a los
menos expertos, pero la materia puede servir a todos, principiantes y
veteranos. |
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¿Cómo
eres, Dios? ¡Dios, cómo eres!
Admiración ante el amor incondicional
de Dios José María RUEDA ALCANTARA, Sociedad
de Educación Atenas, Madrid 1998, 207 pp. Este libro pretende ayudar a tener
una imagen de Dios Padre auténtica, conforme a la que Jesús nos enseñó,
tal como aparece en el Evangelio. El autor señala una serie de fenómenos
que se dan en el mundo de hoy en relación al tema religioso: muchas personas
han dejado el ateísmo, pero han caído en el agnosticismo y en la indiferencia
religiosa; en un mundo que se considera adulto, proliferan todo tipo de
creencias y sectas que las sustentan. Advierte también que hay tantos
creyentes acomplejados por el solo hecho de ser creyentes, cuando la increencia
no tiene a su lado ni a la ciencia, ni a la historia, ni a la razón. También
le parece que las autocríticas de los cristianos a la Iglesia -o a las
actuaciones de sus hijos-, han ido en ocasiones más allá de lo razonable.
Con estas premisas, el autor quiere contribuir con esta obra a la nueva
evangelización, mirando el Evangelio y encontrando allí lo que Jesús dice
en unas pocas parábolas acerca de quién es Dios, cómo actúa, cómo vive,
qué preocupaciones tiene; se trata de presentar al Dios vivo. El libro
es el resultado de un buen montón de encuentros con jóvenes para darles
los Ejercicios Espirituales de San Ignacio, o participando con ellos en
convivencias que les orientaran en su vida. Las reflexiones e ideas surgidas
de estos encuentros son el contenido del libro. Los temas son pues los
habituales en unos días de ejercicios y de convivencias: Dios, el hombre,
el pecado, la conversión, la vida cristiana en todas sus dimensiones -fe,
moral, práctica sacramental-, y el mas allá. Todo ello escrito con un
tono lleno de entusiasmo, fuerza, concreciones personales, vivencial.
Se trata, a fin de cuentas como se expresa en el título del libro, de
responder a la pregunta básica y fundamental: ¿cómo eres, Dios? Ante esta
pregunta, el autor da una respuesta llena de admiración ante ese Dios
escondido, inabarcable, digno de admiración y de alabanza; una respuesta
de acción de gracias ante ese Dios que nos ama, paternal, benéfico. Y
también en ocasiones ante el dolor, el sufrimiento, la incomprensión...
surge la queja filial y confiada ¡Dios, cómo eres! Jaime Pujol . |
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De Radio Vaticano y de la revista "Catalunya cristiana", 22.Julio.1999, en la sección "El libro de la semana" y con el título: "Convivir con el Evangelio" José M. Rueda Alcántara, Convivencias cristianas para jóvenes, (140 pág.) Convivencias cristianas para profesores (170 pág.) Editorial CCS, Madrid 1999. El P. José María Rueda es un jesuíta con gran experiencia pastoral, ejercitada en nuestro país y en varias naciones de Hispanoamérica. Su largo contacto con distintos colectivos en los que ha ejercitado su ministerio le ha obligado a una seria reflexión sobre la manera de presentar el evangelio. El resultado de su labor está en estos dos magníficos textos, en los que se recoge el mensaje del evangelio a través de momentos de la vida y de la predicación de Jesús. Para la gente joven, José M. Rueda indica nueve temas que tienen relación con la manera de afrontar la vida desde la juventud. Las convivencias comienzan invitando a hacer un análisis de la persona, su conocimiento, su autoestima, su relación con el conocimiento de Dios, los posibles problemas que le acompañan en la vida, su relación con los valores, el sentido de la vida, la definitiva relación del yo con el propio Dios. Todo ello está acompañado de ejercicios prácticos y de material de trabajo, de manera que quienes hagan estas convivencias, estén activos y ocupados en temas que les interesan, y que trabajan ellos mismos con la ayuda de quien dirige la convivencia. En las convivencias para profesores, siguiendo la misma dinámica activa, trabaja quien las dirige con los asistentes sobre la base de textos de los evangelios; concretamente sobre ocho parábolas, iniciándose todo ello con una invitación al trabajo y al esfuerzo personal, a ejemplo de la relación de Jesucristo con quienes le rodean, enfermos, apóstoles, discípulos. Una invitación a estar atentos y activos en el transcurso de la convivencia, intentando sacar las consecuencias necesarias los asistentes, no dejándolo todo a la iniciativa y desarrollo del animador. Para un trabajo catequético, estos dos textos son importantes. En primer lugar, por que por ellos mismos ya dan materia más que suficiente para diferentes reuniones de tipo pastoral. Los comentarios a los ternas para los jóvenes, y las explicaciones sobre las parábolas para los profesores son de gran calidad pedagógica. Pero además, el estilo de estos esquemas dan una pauta muy útil para un ulterior trabajo personal de quienes deben responsabilizarse de tareas parecidas. Con estas breves líneas, y sin entrar en el análisis pormenorizado de los contenidos ‑ que adelantarnos, son excelentes ‑ queremos aconsejar estos dos libros, en los que los Interesados han de encontrar una mina de sugerencias muy aptas para dar a su trabajo una orientación acomodada a las gentes jóvenes y maduras de nuestra realidad actual. Para una ulterior interpretación del fondo teológico y pastoral inspirador del pensamiento de José M. Rueda es muy útil otro texto suyo, con un titulo extraordinariamente sugerente, ¿Cómo eres, Dios? ¡Dios, cómo eres!, publicado en 1998. Cristóbal Sarrias |
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¿Cómo eres, Dios? ¡Dios, cómo eres! Admiración ante el amor incondicional de Dios. Rueda Alcántara, José Mª. Sociedad de Educación Atenas, Madrid, 1998, 207 págs. El acierto inicial del ingenioso título resume el tono general de las reflexiones sobre la doble dimensión de la Presencia de Dios en nuestras vidas: el primer interrogante ¿Cómo eres, Dios?, representativo del fundamental Misterio que desvelaremos si buscamos con pureza de intención; la expresión ¡Dios, cómo eres!, que es respuesta de acción de gracias pero también de cierta queja por las luchas que nos obliga a superar. En las ocho partes de las que se compone el texto, se comunica un sentido positivo ante la vida, que parte de la reflexión en torno a parábolas y pasajes evangélicos fundamentales: Algunas condiciones para conocer a Dios frente a la creencia contemporánea; Parábolas de la oveja y de la moneda perdidas, que parte de la reflexión sobre el tener, el buscar, el dinero para proponer el encontrar, convocar y alegrarse en compañía; ¿Quién soy yo? con la propuesta de una autoestima ordenada. Parábola del hijo pródigo; de los jornaleros en la viña y de los talentos, que permiten responder a la primera de las preguntas junto con El perdón; y la novedad de Jesús, con invocaciones que cierran el ciclo de la meditación confiada en el amor incondicional de Dios. |